Los muebles de exterior están expuestos a sol, humedad, polvo y movimiento constante. Por eso, la selección del material determina tanto la durabilidad como la facilidad de mantenimiento.
El ratán sintético ofrece una apariencia cálida con buena resistencia para terrazas y jardines. El aluminio aporta ligereza y estabilidad frente a la corrosión, mientras que los plásticos de calidad son prácticos para áreas de alto uso.
La clave está en combinar estructura, tejido y cuidado. Limpiezas periódicas, protección en temporadas de lluvia intensa y una ubicación bien ventilada ayudan a conservar mejor cada pieza.